Sin confianza no se puede, si no se confia, se termina quebrando.
Y cuando esa confianza desaparece, uno siente que no hace pie, se pierde.
Sin confianza entran dudas, te paralizas.
No sabes quien sos, que haces, y lo peor, dejas de ver quien tenes a tu lado.
La confianza ciega es hermana de la traicion. La traicion hiere, separa, confunde.
Y dar a medias, especular es una traicion a secas.
sábado, 1 de agosto de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada