lunes, 20 de abril de 2009

Una teoria sobre el tiempo


El tiempo se va lentamente. El tiempo se va tan lentamente. El tiempo se va tan lentamente para los que esperan. Pero se va ¿a donde? ¿Qué hará el tiempo con nosotros? ¿Qué hará con nuestro futuro?. El futuro nos traerá amor y felicidad ¿o soledad y tristeza?. El futuro nos llevará por un camino ¿o por otro?. Nuestra alma logrará salvarse ¿o será corrompida?. Luchar por los sueños tiene sentido? ¿o el futuro romperá nuestros sueños como a un cristal?. El futuro nos cobrará nuestros crímenes o el futuro nos dará la oportunidad de redimirnos. Habrá un merecido final feliz, habrá desolación y tristeza. Triunfará el bien, triunfará el mal. El tiempo se va lentamente ¿hacia donde?. Sacamos fotos para congelar el tiempo, para que no se vaya. Pero el tiempo se va, lentamente. Nos encantan las fotos, nos encanta el tiempo congelado. A quíen no le gustaría una foto del futuro ¿no? El futuro que imaginamos, nuestros deseos, son ensayos del futuro. Nuestros deseos son fotos del futuro.
A veces el futuro nos hace un guiño, nos deja espiarlo, robarle una foto. Como si fueramos paparazzis del destino. Es mas facil pensar que hay un destino escrito, que simplemente avanzamos hacia nuestro destino, pero no. El futuro es volatil, una simple decision y todo cambia. Un error, un traspie, una acción, una omisión, y las fotos del futuro cambian. Las fotos del futuro son imprecisas. El pasado no se puede cambiar, el presente esta ocurriendo pero el futuro, el futuro cambia a cada instante. Queremos correr contra el tiempo, anticiparlo, detenerlo. Pero es una perdida de tiempo ¿no?. Lo que hacemos o lo que no hacemos, van moldeando el futuro. Un segundo antes y tenes un final feliz. Un segundo despues y todo cambia. El futuro es una foto que cambia constantemente. Al futuro no se le puede sacar fotos, porque cambia todo el tiempo. Hoy tiene una cara mañana otra. Hoy esta y mañana no esta